Piel,
reflejo del alma
“¡Flores de luna!, cuando la piel de una mujer se revela”. Kaga no Chiyo
Siendo la una de la tarde de un día sábado completamente frio, miro por
la ventana alguna señal de luz que haga resplandecer el oscuro día que yace en
el panorama. –Tú café está listó- gritó mi mujer mientras rápidamente cierro la
cortina para pasar por inadvertido ante el quejumbroso cuestiona miento de mi
esposa preguntando -¿qué hacías?, ¿para qué?, ¿y cómo?- y la verdad es que
tanto cuestiona miento no hace más que recaer en mí mismo como una gran
pregunta: ¿qué hacía yo mirando por la ventana?.
Muchas veces pienso en que si lo que yo veo es necesariamente lo que
otros ven, y no hablo en un sentido técnico en donde todos vemos lo que
queremos ver, sino por el contrario hablo de aquello en donde el rojo para mí,
quizás, para ella es azul. A qué va esto, pues es que siento que la arquitectura
es un poco de esto, un poco de aquello.
Cuando pensamos en arquitectura, nos imaginamos un mundo lleno de
espacios, luz, colores, texturas y por supuesto piel. Es esa piel la que nos
anuncia muchas veces en cómo el espacio interior se vive desde el exterior,
lleno de un cosmos proporcionado, si así lo quieren, por lo que uno realmente
quiere y puede ver.
Actualmente la arquitectura contemporánea se encuentra en un proceso en
donde lo que llamábamos fachada era sólo el resultado de una estructura y su
eventual materialidad, un concepto rígido, estático, duro y completamente
denso, pero que ahora en su totalidad es algo nuevo que ahora también
proporciona una protección ante el clima, proporcionando un nuevo concepto de
confort al interior de nuestros espacios, pudiendo ser ahora móviles,
naturales, con una tecnología de punta ensimismada en el avance cultural y
contemporáneo de nuestra generación. Así como el gran arquitecto nos hizo a
imagen y semejanza buscando e inventando la mejor piel que se relacione con el
cuerpo a llevar…con el cuerpo a contener.
La obra en manos de la arquitectura
Pero también es importante el proceso de diseño por el cual la obra en
manos de la arquitectura debe pasar, es en esta etapa en donde nos damos cuenta
que la piel en la estructura no sólo responde a la estética, sino que, en la
mayoría de los casos la piel responde a soluciones climáticas como filtrar el
calor del sol, el frío del viento, mejorar de una manera sencilla las
condiciones térmicas y de confort en el interior.
En el libro “la piel de la arquitectura” de Juan Chávez, se cita de esta
manera:”Dentro de esta metodología analógica, puede también afirmarse que la
arquitectura es una especie de extensión de la piel, que al igual que el
vestido, es el territorio expandido del ser, para protección, disfraz, comunicación
y relación. Como se sabe, la piel, el órgano de mayor extensión del cuerpo
humano, permite establecer mecanismos de control y protección; es el elemento a
través del cual el individuo se pone en contacto con el exterior, es mecanismo
regulador de temperaturas y humedad, es defensa de agresores y coraza frente
agentes del medio, microscópicos o visibles a simple vista. Ella adquiere diferentes
texturas, colores, vellosidades y porosidades según el lugar en el que se encuentre;
se decora y se tatúa, es más o menos flexible y gruesa según se requiera, se adapta,
se envejece y muestra los surcos, huellas, cicatrices y marcas del tiempo y la experiencia
vivida.”
De esta manera podemos concluir que la vestimenta de la arquitectura es
idéntica a la vestimenta nuestra, nos comunican, nos dan indicios de
tendencias, de formas y pensamientos, hablamos por ellos y nos hablan por
ellos, y por lo tanto son capaces de ser símbolos semánticos llenos de futuro e
historia.
Tal como en el cuento de García Márquez “la luz es como el agua” en que
la historia vivida en Cartagena de Indias, el patio y la casa nos transporta a
otra idea, a otra ciudad, lejos en Madrid. Así es la arquitectura, nos enseña,
nos reproduce la historia tal cual es, nos muestra una película completa de
sueños e ideas, en donde nuestra participación es infinitamente pequeña al lado
de este hermoso gigante transportador de un legado humano invaluarte; LA HISTORIA.
Así como Chávez decía, la piel nos da la posibilidad de extender el material,
de extender la arquitectura al paisaje, haciendo que la piel del lugar se haga
parte de la piel del habitante.
Al final del camino lo único que nos queda son nuestros sueños, y con
ellos nuestros secuaces audaces que acompañan nuestras fantasías y travesuras
incorporando la pizca de magia necesaria para terminar la historia como se
debe; llena de aplausos y chiflidos. La arquitectura y la piel nos enseñan tal
cuál será nuestra experiencia a través de lo singular, a través del: gato, la
tele, la puerta, el microondas, la silla, la mesa, el vaso, el sillón, la
estatua, y nosotros, EL HOMBRE.
Referente como un objeto tangible de la piel .
Referente
Envolvente y piel exterior.
Pabellón de Aragón – Zaragoza
Cesta de mimbre
Entrelazamientos respectivos que
conforman
toda la piel y envolvente exterior
El pabellón está elevado sobre tres
núcleos estructurales y de comunicación liberando el espacio de planta baja
para crear una plaza y ceder un espacio libre .
El
edificio se desarrolla en una planta de 50 x 50 metros, con sutiles diferencias
en cada nivel, creciendo y decreciendo según la forma de la envolvente.
Los
criterios bioclimáticos optimizan el diseño del edificio integrándose en los
elementos arquitectónicos.
Fachadas
La urdimbre del cesto o piel del
edificio, de múltiples planos y relieves ordenadas según líneas quebradas con
desfases alterados, permite conseguir:
- protección solar con parasoles verticales y horizontales
- capacidad de reflexión de la radiación en los vidrios seleccionados
- aislamiento térmico frente al transmisión
- ventilación natural inducida por tiro vertical en el aire exterior.
sin deslumbramientos.
La protección conseguida con todo
ello permite conseguir un factor solar del orden del 35%, en consecuencia, un
gran ahorro energético, por este concepto en el régimen de climatización de
verano e incluso épocas intermedias. Esta protección no impide conseguir una
iluminación natural uniforme y matizada, sin deslumbramientos.
Captación de energía solar
La morfología adoptada permitirá que el edificio pueda disponer, en su planta de cubierta de unas superficies de captación de energía solar para su transformación fotovoltaica en energía eléctrica, con la cual completar el provechoso balance de energía del edificio.
La morfología adoptada permitirá que el edificio pueda disponer, en su planta de cubierta de unas superficies de captación de energía solar para su transformación fotovoltaica en energía eléctrica, con la cual completar el provechoso balance de energía del edificio.
Doble ventilación fachada y núcleos de luz
Desarrollo de envolvente y patios interior captadores de luz
Patios interiores
Los patos interiores resolverán funciones de gran importancia en la solución
propuesta para el edificio, a saber:
- entrada de luz natural en las zonas internas de las plantas.
- Aprovechamiento de sus lados para conseguir superficies expositivas, murales,
etc. en coordinación con lo anterior.
- Entrada o salida de aire de ventilación, controlado.
Entradas de luz y piel exterior
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