-Más que un exterior-
Recorriendo una gran cantidad de proyectos, además de observar muchos proyectos en desarrollo a lo largo de estos años en al escuela de arquitectura, nos damos cuenta de la importancia de el uso y el dominio de las pieles o membranas que cubrirán nuestro proyectos y en muchas ocasiones siendo el lado visible, el cual causa ese impacto a primera vista en los usuario y en la ciudad, pudiendo ser una buena intervención o acabando por transformarse en una desventaja para el proyecto.
Depende de este, el que queramos expresar como primera intención, las obras no deben ser un objeto el cual sea indiferente en la ciudad, deben causar emociones o sensaciones todo lográndolo con el correcto uso de las formas, el espacio y la estética en donde las pieles cumple un rol preponderante.
Al recorrer los proyectos de estudiantes de arquitectura notamos el potencial de muchas intervenciones, proyectos los cuales defienden conceptos potentes, creando grandes intervenciones necesarias en la ciudad, pero que llegando a una instancia final en el cual el proyecto debe comenzar a cerrarse se optan por decisiones las cuales entorpecen el proyecto y restan a su potencial, esta decisión de escoger la piel del proyecto no se debe tomar como algo forzado el cual sirve únicamente para definir el exterior del interior, este debe ser la transición entre ambos y dependiendo de cada obra, la materialidad de esta piel debe ser un aporte.
El proyecto arquitectónico no se completa solo con los espacios bien logrados en su interior y apartando el exterior, sino que estos dos mundos deben complementarse y formarse juntos para así lograr una cohesión o una estrecha relación entre amos, recordemos que el interior de un proyecto no se disfruta sino hasta recorrerlo y vivirlo desde las entrañas de la obra, pero la piel a diferencia de este, se puede gozar y vivenciar desde el exterior siendo el lado visible la obra el cual vemos cada día a todas horas y no podemos ocultarlo.
Al escuchar la palabra piel (arquitectónicamente hablando) pensamos en el cierre de la obra, llamándonos a optar por un recubrimiento tradicional, pero, que pasa si logramos que esta piel tome relevancia en el proyecto, ya sea estéticamente, Funcionalmente, tecnológicamente etc.
En el libro “Piel”, realizado por Ethel Barahona encontramos un sinfín de ejemplo relacionados con las pieles, arrojando proyectos los cuales no solo se entrega información y apoyo fotográfico de de estas, sino que las coordenadas exactas para poder recorrer la obra a través de el programa google-earth. A través de este medio podemos observar fachadas en donde el arquitecto logra comprender la importancia de estas y da vida a una fachada entendiendo que esta forma parte del proyecto y debe aportar a este escogiendo correctamente que material a utilizar en cada zona para potenciar aun más el proyecto.
En Rusia encontramos un referente el cual se apodera de le dominio de la piel utilizándola a su favor, vemos que etas piles no son solo para un fin estético sino que cumplen una función aislante, ventilación, filtro solar.
En esta oportunidad el proyecto tiene como materialidad la madera naciendo desde el interior con su estructura y se completa con el uso de la madera en su piel utilizando distinta tonalidades, espesores y ángulos, en este caso el proyecto busca entregar distintas sanciones en los espacios utilizando la piel como un filtro solar el cual logre entregar cada sensación a cada espacio a través de la orientación de las celosías de madera en su fachada resultando una piel que se cohesiona con el alma del proyecto y logra potenciar la obra.
En este referente el sol formaba parte principal de la intervención, por lo cual la piel exterior no busca solo cerrar la obra sino que va mas allá buscando aportar a la intención del proyecto creando un filtro perfecto condicionando de esta manera la entrada de luz a cada uno de los espacios, creando un dominio de los rayos solares y utilizándolos a su favor mediante la piel, transformándose esta no solo en un elemento estético, sino que se transforma en una herramienta la cual potencia el proyecto y permite establecer un vinculo entre el exterior con el interior.
En la búsqueda de pieles como referentes, nos topamos con un referente regional. El edificio si bien formalmente es simple, partiendo de una forma pura en dos volúmenes principales ubicados horizontalmente, en cuanto a su fachada o piel exterior, propone un ejercicio interesante en cuanto a funcionalidad, utilizando en este caso la piel para optimizar los actos en el interior de la obra. El proyecto se encuentra en una ubicación donde no existen construcciones colindantes, más bien esta emplazado en un terreno solitario donde el sol se presenta como principal enemigo al momento de realizar las actividades en el interior, siendo un problema la ubicación de ventanales o de cerrar completamente la estructura por problemas de temperatura, elevando esta al punto de entorpecer los actos que se llevan a cabo, ¿cómo se soluciona esto? Es donde aparece la piel como una herramienta para controlar una problemática y sacar el proyecto adelante sin mayores complicaciones.
En esta oportunidad la piel busca solucionar un problema con los rayos solares, implementado una doble piel, la primera funciona como la estructura base, mientras que al segunda piel la cual esta expuesta y visible, cumple la función de filtrar los rayos mediante planchas de acero micro perforado, con fines de controlar la temperatura permitiendo que entren lo rayos solares pero la temperatura quede en el exterior, permaneciendo en la piel y no en el interior. A su vez la piel cumple una función estética causando un juego interesante entre el interior y el exterior si bien el proyecto anteriormente mencionado permite mostrar el exterior en el interior de la obra a través de estas celosías de madera. En este proyecto al caer la tarde la piel se transforma en un recubrimiento totalmente transparente dejando ver el interior del proyecto relacionándolo con el exterior.
Casa Volga de Peter Kostelov
En esta oportunidad el proyecto tiene como materialidad la madera naciendo desde el interior con su estructura y se completa con el uso de la madera en su piel utilizando distinta tonalidades, espesores y ángulos, en este caso el proyecto busca entregar distintas sanciones en los espacios utilizando la piel como un filtro solar el cual logre entregar cada sensación a cada espacio a través de la orientación de las celosías de madera en su fachada resultando una piel que se cohesiona con el alma del proyecto y logra potenciar la obra.En este referente el sol formaba parte principal de la intervención, por lo cual la piel exterior no busca solo cerrar la obra sino que va mas allá buscando aportar a la intención del proyecto creando un filtro perfecto condicionando de esta manera la entrada de luz a cada uno de los espacios, creando un dominio de los rayos solares y utilizándolos a su favor mediante la piel, transformándose esta no solo en un elemento estético, sino que se transforma en una herramienta la cual potencia el proyecto y permite establecer un vinculo entre el exterior con el interior.
Universidad de las Américas, Concepción
En la búsqueda de pieles como referentes, nos topamos con un referente regional. El edificio si bien formalmente es simple, partiendo de una forma pura en dos volúmenes principales ubicados horizontalmente, en cuanto a su fachada o piel exterior, propone un ejercicio interesante en cuanto a funcionalidad, utilizando en este caso la piel para optimizar los actos en el interior de la obra. El proyecto se encuentra en una ubicación donde no existen construcciones colindantes, más bien esta emplazado en un terreno solitario donde el sol se presenta como principal enemigo al momento de realizar las actividades en el interior, siendo un problema la ubicación de ventanales o de cerrar completamente la estructura por problemas de temperatura, elevando esta al punto de entorpecer los actos que se llevan a cabo, ¿cómo se soluciona esto? Es donde aparece la piel como una herramienta para controlar una problemática y sacar el proyecto adelante sin mayores complicaciones.
En esta oportunidad la piel busca solucionar un problema con los rayos solares, implementado una doble piel, la primera funciona como la estructura base, mientras que al segunda piel la cual esta expuesta y visible, cumple la función de filtrar los rayos mediante planchas de acero micro perforado, con fines de controlar la temperatura permitiendo que entren lo rayos solares pero la temperatura quede en el exterior, permaneciendo en la piel y no en el interior. A su vez la piel cumple una función estética causando un juego interesante entre el interior y el exterior si bien el proyecto anteriormente mencionado permite mostrar el exterior en el interior de la obra a través de estas celosías de madera. En este proyecto al caer la tarde la piel se transforma en un recubrimiento totalmente transparente dejando ver el interior del proyecto relacionándolo con el exterior.
Membranas de Mimbre de Andrea von Chrismar
Otro gran referente nacional, son las membranas o pieles de mimbre que, a diferencia de los demás referentes en donde la piel cumple parte fundamental el en desarrollo de la obra, aquí el proyecto en si es la piel, que surge pensada como una sola estructura quien será la cual acoja las actividades y forme el espacio. Esta piel ocupa como materialidad única el mimbre además de acero que logra levantar y estructuras la piel para que sea auto soportante. A diferencia de los demás referentes este logra ser una intervención al cual se puede transportar de un lado a otro respondiendo a cualquier emplazamiento o ubicación transformándose en un elemento neutro que intenta cumplir solo una función y dar a conocer el uso del material en su máxima expresión saltando de artesanía a un elemento arquitectónico el cual logra satisfacer necesidades y crear espacio, en donde la piel forma todo el proyecto pero esta piel no es solo una estructura, sino que logra entregar una calidad al espacio.
haciendo referencia a cómo usar una piel, derrumbando ciertas creencias en que la piel es solo una división sino que esta tiene que lograr convertirse en una herramienta que aporte al proyecto en este paso la membrana o piel se logra tomar el proyecto en su totalidad pero a su vez alimenta este espacio con una calidad espacial ya sea por su materialidad, por la forma de filtrar la luz solar, la forma en que este no se cierra sino que se encuentra abierto al público siendo un espacio esporádico dejando entrar elementos de la naturaleza como el viento y el sol, de esta forma la piel cobra vida y entrega en sensaciones al usuario transformándose en un elemento amigable con el usuario y no un objeto ajeno el cual solo miramos, sino que este logra comunicarse y entregar una experiencia estética, termina ( la forma que detiene el calor o como se comporta frente a la luz natural).
Con todos estos referentes se reafirma lo explicado anteriormente y deja a la vista el cómo se logra una buena piel o membrana formando parte del proyecto o en algunos caso transformándose en el proyecto, estas pieles son la cara visible del proyecto y devén aportar a la obra ya sea con aspectos términos, funcionales o de cualquier tipo, pero deben ser capaces de provocar al usuario y potenciar las actividades o los conceptos que busca la obra de esta forma construir una arquitectura consiente.



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