La sociedad es y será
siempre el personaje principal de la gran obra de la vida, en donde, el
escenario es la ciudad, el puerto, el campo, las calles, los rincones, la
cordillera, la playa, y por lo tanto el “espacio”, palabra conocida por todos
pero que pocas veces es tomada en serio, en un mundo en donde lo primordial no
es la calidad sino el costo. Es por esto que, cada vez más avanzamos en
desarrollo tecnológico, comercial, cultural y social, mientras que, existe un
estancamiento arquitectónico citadino que no permite la integración del
arquitecto y sus aportes, generando una brecha ,en lo que personalmente
llamamos, “rechazo por la arquitectura”